domingo, octubre 02, 2005

Catamarca: “La Democracia en jaque”.

Catamarca: “La Democracia en jaque”.

Hacen ya veinticinco años desde que la Argentina adoptaba la democracia como forma de gobierno y forma de vida. En el plano formal, la democracia se incorporó al sistema, esto es a la relación entre los actores (partidos políticos, sindicatos, ciudadanos, etc.) por medio de la aceptación de las reglas de juego democráticas para desarticular la tradición golpista de las Fuerzas Armadas. En el plano cultural, con las nuevas modalidades adoptadas en materia de educación, había que entender que las escuelas eran “agentes de socialización” por excelencia, y con su función social, contribuirían a internalizar normas democráticas en las generaciones futuras. En fin todo marchaba rumbo hacia la edificación de instituciones democráticas en la sociedad, por medio de los principales actores. Pero cada cuento democrático en la historia Argentina tiene un final indeseado o infeliz. Nunca en nuestro país se han tomado el trabajo los gobiernos de llenar de sustancia la forma, de darle forma y contenido a la escultura. Por eso todas las crisis políticas posteriores que sufrió nuestro país se debieron a la falta de diseño de políticas públicas que dividan el accionar del Estado separando en funciones y objetivos a nuestro gran aparato estatal. Ahora bien, mi intención no es aquí hacer un análisis de la democracia Argentina, ya que me llevaría varios artículos, antes bien mi interés gira entorno a las formas que la democracia adopta en la provincia de Catamarca. La democracia a escala nacional adopta forma particulares, dependiendo de las regiones en donde las ubiquemos. Tomando por caso Santiago del Estero, hasta hace un año sus formas particulares democráticas o mejor dicho sus instituciones, se diferenciaban tajantemente a las de la provincia de Catamarca. Fidel Castro dice que Cuba es democrática, el presidente Bush dijo que EEUU debe como por “mandato divino” inculcar formas particulares de democracia en el mundo entero, por medio de acciones bélicas. En fin con estos ejemplos quiero decir que muchas veces escuchamos a personas hablar de democracia de manera similar en todos lados, pero nunca nos detenemos a desentrañar si lo que tenemos es realmente un sistema democrático o si es bueno vivir en democracia, o si entendemos realmente lo que significa vivir en democracia. ¿Pero que pasa en nuestra vida política Catamarqueña?. O para hacerlo más representativo. ¿cuáles serian los escenarios de esta obra teatral?.
Por ejemplo:

Escenario I: Luis Barrionuevo quema las urnas en un día de elecciones, alegando que proscribieron a su partido y reclamando derechos por medio del avasallamiento con la pretensión de convertirse en una especie de mártir político.

Escenario II: El gobierno no reprime, pero por medio de una maniobra maquiavélica consigue deshacerse de un dirigente con posibilidades de triunfar en las elecciones. Y así el gobierno radical de Oscar Castillo tejió lazos con un gobierno nacional que inicialmente era peronista. Pero un enemigo en común sirve para tejer alianzas entre polos opuestos. De esta manera el escenario I atenta contra las elecciones libres; institución democrática por antonomasia, que ya en la Grecia antigua formaba parte de un modo de vida.
El escenario II se refiere a que la aceptación de las reglas de juego son las que permiten que cualquiera que tenga intenciones de gobernar en un sistema democrático pueda hacerlo sin que existan conspiraciones y engaños. Pues no tiene razón de ser una democracia en donde existe permanencia de un partido o de un líder por más de diez años. Con este ejemplo nuestra realidad política estaría en graves problemas, puesto que por un lado tenemos una clase política permanente, y por otro una alternativa poco saludable para nuestro futuro. La alternancia de los partidos políticos en el poder es para decirlo de manera general un factor importante para nuestro progreso, ya que las estructuras rígidas de nuestro gobierno Catamarqueño hacen que la masa del pueblo experimente un “desenganche político” convirtiéndose en una ciudadanía con un nivel de “apatía política” importante. Las consecuencias se derivan primordialmente de la existencia de un partido único (Frente Cívico y Social), que en términos teóricos se definiría como “catch all party” o “partido atrapa todo”, es decir un organismo que aglutina en su seno a dirigentes de todo el espectro político, haciendo que la dominación se mantenga por largo tiempo, y se reproduzca. Si visualizamos esta cuestión, también derivaríamos de la existencia de un partido único, la crisis de representación política. En esta situación la sociedad no se siente representada, y esto se debe a que la clase dirigente no renueva sus funcionarios, tanto a nivel de partido como de gobierno, creando estructuras totalmente impermeables a las demandas de una ciudadanía con grandes necesidades sociales insatisfechas. Esta crisis, en general, se manifestó en la baja concurrencia a los comicios en las últimas elecciones en Catamarca, generando una crisis de legitimidad. Retomando el eje de la discusión, nuestra clase política no emite discursos relativos a la creación de políticas coherentes con las necesidades sociales, no establece conjeturas de posibles soluciones a los problemas que enfrenta la provincia de Catamarca. Por el contrario muchos de los que hoy manejan la agenda política, o el debate público hablan de quien va a ocupar tal o cual cargo, quien va a apoyar a tal candidato en las próximas elecciones, en fin se expresaría de la siguiente manera “ quien me conviene y quien no”, yo lo llamaría a esto “el área de los intereses”, totalmente necesaria, pero no la mas importante. Por otra parte, se alzan voces de dirigentes de partidos definiendo a la política como “el arte de lo posible”, sin saber siquiera cuan letal es este concepto para una sociedad catamarqueña tan atrasada tanto a nivel económico como a nivel cultural. La gravedad radica en que si todo es posible en política, es fácil llegar a una fase agonal, y teniendo en cuenta lo anteriormente expresado, la fase arquitectónica de la política no tiene cabida jamás en esta definición de política como posibilidades. Esta última fase es la más importante ya que significa que para llegar a gobernar hace falta agonalmente tomar el poder por medio de elecciones, y después pasar a la fase arquitectónica, para diseñar políticas de gobierno acorde a las necesidades imperantes en ese momento. Esto en Catamarca es imposible de lograr con las estructuras partidarias existente y con la cultura política que poseemos, vale decir, la fase agonal se logra con éxito, es más toda la política en nuestra provincia se basó en lo agonal, pero lo arquitectónico es muy lejano. Para concluir con nuestra discusión digamos, que es posible impulsar un cambio en Catamarca, pero desde mi punto de vista, tiene que lograrse primero un cambio cultural importante, esto puede parecer un tanto imposible para aquellos aburridos que les gusta lo posible, pero la herramienta principal de cambio es lo cultural; la educación, hacer un pueblo más consciente de su situación equivale a utilizar los agentes socializadores como la escuela, la universidad, los medios de comunicación para generar un ámbito de “critica” en un primer momento, y después de cambio.
Publicado por Emanuel Soberón